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2020 aprendizaje básico, 2021 aplicación magistral

Por Jassive Penna



Hoy, cerramos un volumen más del libro de la vida: ha pasado un año.

Cuando comenzamos, éste libro todo era tuyo, te lo puso Dios (si ya sé 🙄 los ateos, renegados etc. Dirán que la vida, o la energía, o la madre del muerto...) en las manos y podías hacer con él lo que quisieras:

un poema, una pesadilla, una blasfemia, un sistema, una oración, un trabajo, una vocación, unos ideales y muchas cosas más...

Podías… hoy ya no puedes; no es tuyo, ya lo has escrito, ahora es de Dios (o de la vida) te lo va a leer todo Dios el mismo día en que cierres los ojos a la vida: con todos sus detalles.

Ya no puedes corregirlo.

Ha pasado al dominio de la eternidad.

Piensa unos momentos,

en éste último día del año...

Toma tu libro y hojéalo despacio,

deja pasar sus páginas por tus manos y por tu conciencia.

Ten el gusto de verte a ti mismo. Lee todo y repite aquellas páginas de tu vida en las que pusiste tu mejor estilo.

No olvides que uno de tus mejores maestros eres tú mismo.

Lee también aquellas páginas

que nunca quisieras haberlas escrito.

No…. no intentes arrancarlas, es inútil.

Ten valor para leerlas, son tuyas.

No puedes arrancarlas, pero puedes anularlas cuando escribas tu siguiente libro.

Si lo haces, Dios las pasará de largo

cuando te lea tu libro en el último día.

Lee tu libro viejo en la última noche del Año.

Hay en él trozos de ti mismo;

es un drama apasionado en el que,

el primer personaje eres tú.

Tú en escena con Dios, con tu familia, con tu trabajo, con la sociedad...

Tú lo has escrito con el instrumento asombroso de tu libre albedrío sobre la superficie inmensa y movediza del mundo...

Es un libro misterioso, que en su mayor parte, la más interesante, no puede leerlo nadie más que Dios y tú.

Si tienes ganas de besarlo, bésalo,

si tienes ganas de llorar,

llora fuerte sobre tu viejo libro

en la ultima noche del año.

Pero, sobre todo, reza sobre tu libro viejo.

Tómalo en tus manos, levántalo hacia el cielo

y dile a Dios solo dos palabras:

¡Gracias! ¡Perdón!.

Después dáselo a Cristo. No importa como esté, aunque tenga páginas negras, Cristo sabe perdonar.

En el primer día del año, Dios te va a dar otro libro completamente blanco y nuevo y es tooodo tuyo, vas a poder escribir en él lo que quieras, (recuerda como se cuidaban los útiles los primeros días)

Pon el nombre de Dios en la primera página (así con "lettering" y toda la cosa)

Después dile que no te deje escribirlo solo (aunque nos sintamos muy ver...des y que todo lo podemos solos)

Dile que te tenga siempre de la mano… y del corazón. (Hay que reconocer que somos "hocicones" pero re-pe..rsas la gran mayoría de las veces)

Dile que te enseñe a escribir firme y derecho (🤭 así como el estilacho de mi letra! 😁upss! Mamona que me leí, sorry!)

Dile que, aun con borrones y corrector, te ayude a seguir adelante siendo consciente de tus errores.

Dile que te ayude a pensar que es más importante escribir poco y bien que llenar páginas sin contenido (o a lo pend...)

Dile que te enseñe a dejar cierto margen para la fe y la libertad, la esperanza y los sueños.

Dile que cuando se te acaben las ideas nunca se te olvide que Él dicta desde los cielos.(Dixit!)

Dile que nunca desesperes y que te ayude a recordar que Dios, de vez en cuando, escribe derecho en renglones torcidos...

FELIZ AÑO 2021 del "Reencuentro" con nosotros mismos y con el patrón! Siempre hay tiempo para éso!

Cerramos un volumen más del libro de la vida: ha pasado un año.

Cuando comenzamos, éste libro todo era tuyo, te lo puso Dios (si ya sé, los ateos, renegados etc. Dirán que la vida, o la energía, o la madre del muerto...) en las manos y podías hacer con él lo que quisieras:

un poema, una pesadilla, una blasfemia, un sistema, una oración, un trabajo, una vocación, unos ideales y muchas cosas más.


Podías, hoy ya no puedes; no es tuyo ya. Lo has escrito, ahora es de Dios (o la vida) quien te lo va a leer todo Dios el mismo día en que cierres los ojos a la vida: con todos sus detalles.

Ya no puedes corregirlo.

Ha pasado al dominio de la eternidad.

Piensa unos momentos,

en ése último día del año...

Toma tu libro y hojéalo despacio,

deja pasar sus páginas por tus manos y por tu conciencia.

Ten el gusto de verte a ti mismo. Lee todo y repite aquellas páginas de tu vida en las que pusiste tu mejor estilo.

No olvides que uno de tus mejores maestros eres tú mismo.

Lee también aquellas páginas

que nunca quisieras haberlas escrito.

No…. no intentes arrancarlas, es inútil.

Ten valor para leerlas, son tuyas.

No puedes arrancarlas, pero puedes anularlas cuando escribas tu siguiente libro.

Si lo haces, Dios las pasará de largo

cuando te lea tu libro en el último día.

Lee tu libro viejo de

la última noche del Año.

Hay en él trozos de ti mismo;

es un drama apasionado en el que,

el primer personaje eres tú.

Tú en escena con Dios, con tu familia, con tu trabajo, con la sociedad...

Tú lo has escrito con el instrumento asombroso de tu libre albedrío sobre la superficie inmensa y movediza del mundo...

Es un libro misterioso, que en su mayor parte, la más interesante, no puede leerlo nadie más que Dios y tú.

Si tienes ganas de besarlo, bésalo,

si tienes ganas de llorar

llora fuerte sobre tu viejo libro

en la ultima noche del año.

Pero, sobre todo, reza sobre tu libro viejo.

Tómalo en tus manos, levántalo hacia el cielo

y dile a Dios solo dos palabras:

¡Gracias! ¡Perdón!.

Después dáselo a Cristo. No importa como esté, aunque tenga páginas negras, Cristo sabe perdonar.

En el primer día del año, Dios te va a dar otro libro completamente blanco y nuevo y es tooodo tuyo, vas a poder escribir en él lo que quieras, (recuerda como se cuidaban los útiles los primeros días)

Pon el nombre de Dios en la primera página (así con "lettering" y toda la cosa)

Después dile que no te deje escribirlo solo (aunque nos sintamos muy ver...des y que todo lo podemos solos)

Dile que te tenga siempre de la mano… y del corazón. (Hay que reconocer que somos "hocicones" pero re-pe..rsas la gran mayoría de las veces)

Dile que te enseñe a escribir firme y derecho (🤭 así como el estilacho de mi letra! 😁upss! Mamona que me leí, sorry!)

Dile que, aun con borrones y corrector, te ayude a seguir adelante siendo consciente de tus errores.

Dile que te ayude a pensar que es más importante escribir poco y bien que llenar páginas sin contenido (o a lo pend...)

Dile que te enseñe a dejar cierto margen para la fe y la libertad, la esperanza y los sueños.

Dile que cuando se te acaben las ideas nunca se te olvide que Él dicta desde los cielos.(Dixit!)

Dile que nunca desesperes y que te ayude a recordar que Dios, de vez en cuando, escribe derecho en renglones torcidos...

FELIZ AÑO 2021 del "Reencuentro" con nosotros mismos y con el patrón! Siempre hay tiempo para éso!

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